Al agua patos
¡Qué alegría y que tristeza siento dentro de mí! Mientras todos disfrutan de las bondades de esta playa improvisada yo me encuentro aquí mirando desde el balcón los rostros alegres de los demás, sin poder pintar esa sonrisa en mi rostro. Puedo ver a Katy persiguiendo a Len con una pala de plástico, seguramente por alguna cosa insignificante como de costumbre; a Pokemoon bebiendo leche sin parar… ojalá no se embriague demasiado; creo que Paul se siente algo incomodo con el traje que Miku le compró y no lo culpo, yo tampoco usaría un short rosa; el resto combatiendo en la piscina, incluyéndolo. Está feliz. Desde aquí puedo ver el brillo esmeralda de sus ojos y cuando este se refleja en las gotas de agua es como si un arcoíris surgiera… ¿Uh? Está mirando para acá.
Sin tan sólo yo…
—¡Hey Plu! Ven con nosotros a jugar— me grita a lo lejos.
—Bajo más tarde— le respondí para salir del apuro.
Si tan sólo supiera nadar.
Y no es que le tenga miedo al agua, sólo que…bueno golduck me resulta útil para las misiones acuáticas y… ¿¡A quien engaño!? Odio el agua y me desagrada la sensación de ahogarme, pero mis temores me privan de un momento que podría estar disfrutando. De nuevo observo por la ventana y veo las olas bambolearse al caer la pelota y hacer ¡Splash! Cada que Nathan usa su nuevo propulsor de misiles para sacar a volar a todos los que se encuentren cerca y me río a carcajadas, también es gracioso ver al empoleon de Goldy con banderín de juez.
¡Quiero nadar! ¡Quiero unirme a la diversión sin control y demostrarles que al menos puedo hacer una anotación! Y por sobre todas las cosas… quiero estar con él pero no me atrevo, necesito algo que me impulse.
Y parece que Arceus escuchó mis plegarias porque sentí la presencia de alguien y una voz que me era familiar…
—¡Al agua patos!
Cuando pude darme cuenta de quién era y de lo que pretendía ya me encontraba volando por la ventana y cayendo a toda velocidad hacia la piscina.
—¡Harley te odio tan..!
La ola que generó mi caída fue enorme y empapó a todo humano, pokemon y cosa que estuviera en un radio de 10 metros.
Pese al inconveniente no me arrepiento que hubiera sucedido, después de todo aprendí a patalear para poderme mantener a flote y fue James el primero en nadar en mi ayuda, y todo hubiera salido bien de no ser porque me emocioné tanto que olvidé seguir pataleando e inminentemente terminé en el fondo de la piscina.
El día terminó y no puedo quitarme el sabor a pescado, ¿¡Quién diría que meowth sabía dar respiración de boca a boca!?











Lo que la gente comenta: